Dog Days
Noviembre 17 - Diciembre 22

Al norte no le importa ser norte, bajo a ese principio al sur, al este y al oeste tampoco; qué son estas fronteras, líneas divisorias imaginarias, husos horarios y puntos cardinales que nos rodean con su existir, con su poderosa invención impuesta que nos determina, como cualquier otro lenguaje, que parece intuitivamente ser el adecuado y que condiciona nuestra conducta. ¿Cómo nos afecta el sol, su salida, su presencia, su falta? Esa luz cegadora, obturador que nunca se cierra solo se desplaza, siempre atento, llamarada que cuenta los días, los años y acoge a los humanos en una sonrisa complaciente y a veces extenuante, demasiado cálida. Como material, la luz crea efectos fisiológicos y psicológicos que causan diferentes reacciones en la forma en que los individuos se relacionan con ésta.

Andrea Martínez presenta su primera exposición individual en la galería breve titulada “Dog Days”. Las fotografías que dan forma a esta exhibición corresponden a su investigación visual provocada por la experiencia de enfrentarse conscientemente a una situación lumínica y climática específica. El trabajo de Andrea enuncia el hecho de que somos entes sensibles a la luz; del mismo modo que sucede en la fotografía, el cuerpo también se convierte en materia fotosensible que reacciona, se quema, transpira; soportes humanos que se modifican con el paso del sol, que se degradan hasta casi desvanecerse pero que permanecen como imagen a través de una serie de paisajes abstractos y de retratos evanescentes en los que Andrea documenta la manera en la que diferentes personas interactúan con la luz cálida del sol de verano.